Cachapas venezolanas fáciles

Esta es una desayuno que mi mamá nos preparaba algunos fines de semana. Yo me sentaba en la cocina con mi hermana a esperar mientras ella desgranaba el maíz, y el olor del maíz dulce dorándose en la sartén todavía me lleva de vuelta a esa casa. Hoy las hago yo, en España, para mi esposo y para mi bebé. Y no han perdido nada de magia.
Las cachapas son un plato típico venezolano: es una especie de pancake de maíz, hecha originalmente con un tipo de maíz dulce específico (jojoto tierno), pero aquí en España las mazorcas de maíz dulce funcionan perfectamente, solo hay que ajustar un poco la mezcla.
Esta versión la hago casi cada semana. Es rápida, no necesita levado, casi no lleva harina, y se puede dejar lista la noche anterior. ¡Mi bebé se las devora!

Por qué esta receta es diferente
Hay muchas recetas de cachapas circulando por internet, pero la mayoría son las clásicas venezolanas hechas con maíz jojoto, el problema es que ese maíz no se consigue en España. Si intentas hacer la receta tradicional con maíz dulce europeo, te quedan demasiado líquidas o demasiado secas, y se rompen al darles la vuelta.
Mi versión soluciona ese problema con tres ajustes pequeños:
- Una cucharada de harina de yuca para dar estructura sin convertirlas en pancakes.
- Media cucharadita de polvo de hornear para que queden esponjosas por dentro.
- Una cucharada de aceite de oliva en la mezcla en lugar de mantequilla, para que sean más ligeras y aguanten mejor en la nevera.
- Licuar por pocos segundos para mantener la textura rústica de las cachapas.
El resultado: cachapas con el sabor del maíz fresco bien marcado, con esos granitos a medio moler que les dan la textura característica, pero firmes, no se rompen, no se quedan crudas por dentro, y aguantan tres o cuatro días en la nevera (incluso se pueden congelar).
El truco de la textura: ni licuado total ni grumos
Este es el paso que más gente arruina, así que vale la pena pararse en él. La mezcla de cachapas NO debe quedar como un puré perfectamente liso. La textura característica viene de los granitos de maíz a medio moler y son los que dan ese mordisco rústico que diferencia una cachapa de un pancake de maíz.
Cómo saber cuándo parar la licuadora
Inicialmente licúa por 15 segundos. Luego licúa por pulsos de 5 segundos y para a mirar cada vez. La mezcla está lista cuando:
- La mayoría del maíz se ha molido y la mezcla tiene cuerpo cremoso.
- Quedan todavía pedacitos visibles de grano, del tamaño de medio grano de arroz.
- Si inclinas la licuadora, la mezcla fluye pero deja un rastro espeso en las paredes.
Cómo ajustar si te quedó mal
Si quedó muy líquida (escurre como una mezcla ligera de pancakes): añade una cucharadita de harina de yuca, licúa 5 segundos más, prueba. Repite hasta que esté en su punto. Una mezcla muy líquida se romperá al darle la vuelta en la sartén.
Si quedó muy espesa (no fluye, se queda en grumos): añade una cucharada de leche o agua y licúa 5 segundos más. Una mezcla demasiado espesa te dará cachapas secas y harinosas.
Notas y consejos
Toppings que combinan brutalmente bien
- Salmón ahumado, queso feta, alcaparras y cilantro fresco (mi combo preferido, quedan elegantes para un brunch).
- Jamón de pavo y queso de cabra (el favorito de mi esposo).
- Huevo revuelto y queso de cabra (la opción para los más pequeños).
- Sardinas, queso de cabra y aguacate (versión brunch cargado de Omega-3).
- Queso blanco rallado, como en Venezuela.

Conservación
- En nevera: 3-4 días en un recipiente hermético. Para recalentar, sartén 1 minuto por lado a fuego medio o en el microondas por 30 segundos (no las dejes humeando).
- En congelador: hasta 2 meses. Congélalas separadas con papel de horno entre cada una para que no se peguen. Para descongelar, sácalas la noche anterior a la nevera, o directamente del congelador a una sartén a fuego bajo.
Variaciones
- Sin harina de yuca: puedes sustituirla por harina de trigo sarraceno, harina de arroz, harina de coco (1 cucharadita). La harina de yuca le da el sabor más fiel al original, pero las demás funcionan.
- Veganas: sustituye el huevo por una "egg flax" (1 cucharada de semillas de lino molidas + 3 cucharadas de agua, reposadas 5 minutos). La textura cambia ligeramente pero quedan buenas.
- Más dulces: añade media cucharadita de panela o sirope de arce a la mezcla. Quedan deliciosas con frutos rojos por encima.
Errores comunes
- Sartén demasiado caliente: se queman por fuera y quedan crudas por dentro. Fuego medio-bajo siempre.
- Darles la vuelta antes de tiempo: se rompen. Espera a ver burbujitas en la superficie y bordes secos.
¿Las hiciste? Me encantará verlas — etiquétame en Instagram @lauucooks o déjame un comentario aquí abajo contando con qué las acompañaste. 💛
Cachapas venezolanas fáciles

Ingredientes
- 2 mazorcas de maíz dulce fresco
- 1 huevo
- 1 cda aceite de oliva virgen extra
- 1 cda harina de yuca
- ½ cdta polvo de hornear
- ½ cdta sal
- Manteca de cerdo o mantequilla para engrasar la sartén
Preparación
- Desgrana las mazorcas. Sostén cada mazorca de pie sobre un bol grande y, con un cuchillo afilado, raspa los granos de arriba a abajo.
- Pasa los granos a la licuadora. Añade el huevo, el aceite, la sal, el polvo de hornear y la harina de yuca.
- Licúa por pulsos de 5 segundos. La mezcla está lista cuando la mayoría del maíz se ha molido pero quedan pedacitos visibles. No la lleves a puré.
- Comprueba la textura. Debe fluir, pero dejando un rastro espeso al inclinar la licuadora. Ajusta con más harina si está líquida o más leche si está espesa.
- Calienta una sartén antiadherente a fuego medio-bajo. Engrasa con manteca, mantequilla o aceite.
- Echa una cucharada de mezcla por cachapa. Cocina 2 minutos, voltea cuando veas burbujitas, y cocina 1-2 minutos más hasta que estén doradas.
- Sirve calientes con el topping que prefieras.
Notas
Conservación: 3-4 días en nevera en recipiente hermético. Recalienta en sartén 1 minuto por lado. Se pueden congelar hasta 2 meses (separa cada cachapa con papel de horno).
Toppings recomendados: queso blanco rallado (la versión tradicional venezolana), jamón de pavo y queso de cabra, salmón ahumado con feta y cilantro, huevo revuelto, aguacate machacado.
Sin harina de yuca: puedes sustituirla por harina de avena o de arroz. La cantidad sigue siendo 1 cucharada.
Truco: hazlas pequeñas (una cucharada de mezcla por cachapa) — son más fáciles de voltear y a los peques les caben en la mano.











